Se denomina escombros al conjunto de fragmentos o restos de ladrillos, hormigón, argamasa, acero, hierro, madera, entre otros, provenientes de los desechos de la construcción, remodelación o demolición de estructuras como edificios, residencias, puentes, etc.
Conjunto de cascotes y desechos que resultan del derribo de un edificio o de una obra de albañilería.
Conjunto de materiales de desecho procedentes de la extracción de minerales o de una cantera.
Los escombros son lo que se producen durante una construcción, la existencia de dos tipos de residuos:
los residuos (fragmentos) de elementos prefabricados, como materiales de cerámica, bloques de cemento, demoliciones localizadas, etc.

los residuos (restos) de materiales elaborados en la obra, como hormigón y argamasas, que contienen cemento, cal, arena y piedra.

Los escombros de construcción se componen de restos y fragmentos de materiales, mientras los de demolición están formados prácticamente sólo por fragmentos, teniendo por eso mayor potencial cualitativo comparativamente con los escombros de construcción.
Las ventajas del reciclaje de los escombros son:

El reciclaje de los escombros urbanos puede representar ventajas socioeconómicas, si va acompañado por una serie de medidas, como la reducción o eliminación de descargas ilegales, pues la limpieza de estas áreas tiene costos importantes.

Se estima que las actividades finales (selección y trituración) de reciclaje de escombro, por ejemplo en Brasil, giran en torno a los US$ 2,50/m3 , mientras que el costo para una arena común es de US$ 6,50/m3 (solamente extracción, sin transporte para la obra).

Un relleno de inertes para los escombros alivia los vertederos tradicionales y permite gestionar adecuadamente el reaprovechamiento de los escombros, como material reciclado o no.

Existen ventajas importantes de carácter ecológico, puesto que los escombros reciclados sustituyen a los agregados tradicionales provenientes de reservas naturales que muchas veces, son devastadas en la actividad de extracción.